Llegamos a la tardecita a El Cairo y después de instalarnos salimos a correr por ahí. Nuestra idea era ir a un par de parques que vimos en maps.me, pero al llegar vimos que estaban cercados y a las ocho de la noche ya cerrados. Seguimos por la calle, pasamos un par de mercados de fruta y no mucho más. Cuando pasábamos corriendo, los egipcios nos gritaban algo que al día de hoy seguimos sin saber si eran palabras de aliento o puteadas.

Arrancamos el día visitando las pirámides de Giza, una de las maravillas antiguas del mundo. Las pirámides son las tumbas de los faraones y tienen esta forma porque el triángulo es la forma sagrada. Hay unas 112 pirámides en Egipto, pero las de Giza son las más famosas.

Las pirámides son de alrededor del 2500 antes de Cristo. En esta época se le daba mucha importancia a la vida después de la muerte, ya que esa sería la vida eterna. Esto explica porqué se tomaban tanto trabajo y esfuerzo en construirse semejantes tumbas y templos. En cambio, no quedan palacios ni casas de la época, ya que eran construidos de materiales menos duraderos como el adobe. Tampoco podíamos dejar de visitar la famosa Gran Esfinge de Giza, esculpida en un montículo de roca caliza. En la antigüedad estaba pintada de vivos colores, hoy en día esta enorme mole de unos 57 metros de largo y 20 de alto y sin nariz, nos como si supiera algo que nosotros desconocemos.

Recorrimos otros sitios históricos, donde encontramos la estatua más grande de Ramses II, una esfinge de Hatshepsut, la única faraón mujer de la historia de Egipto y varias cosas interesantes más.

Lo que nos sorprendió fue que en cada lugar que llegábamos había guardias armados con metralletas y además éramos prácticamente los únicos turistas. Al parecer, algunos actos terroristas que han sufrido en los últimos tiempos llevaron a que el turismo cayera drásticamente.

Al otro día visitamos la ciudad de Saladino, del siglo XII. En dicho lugar vimos la mezquita de Mohamed Ali, más conocida como Mezquita de Alabastro  por el material utilizado en su construcción.

Dejamos esta antigua ciudad para visitar el Museo del Cairo. Acá se pueden ver cosas como una réplica de la Piedra de Rosetta (la original es del 196 a.C. y los egipcios le reclaman a los británicos que la devuelvan ya que se encuentra en el Museo Británico, piedra que posibilitó el entendimiento de los jeroglíficos egipcios hoy en dia), unas barcas de madera de más de 4000 años, varias momias, entre ellas la de Ramses II, y las joyas y mobiliario que se encontraron dentro de la tumba de Tutankamon. En vida dicho faraón no hizo grandes cosas ya que fue asesinado a los 18 años de edad. Debe su fama a que era una tumba que estaba intacta ya que los saqueadores de tumbas no la habían descubierto, a diferencia de la del resto de los faraones. Esto estaba todo en perfecto estado de conservación debido a una peculiar pero inteligente medida. En la tumba se instalaban varias macetas con plantas. Cuando cerraban la tumba, las plantas se consumían el oxígeno antes de morir por falta de agua. Al no haber más oxígeno dentro de la tumba, no se producía el deterioro natural que sufren los objetos con el paso del tiempo.

Si bien hay millones de reliquias antiquísimas, varias de las más importantes se encuentran en museos en el extranjero, robadas de este país hace ya varios años.

Desde aquí fuimos al barrio copto, un barrio cristiano pero cuyas calles también tienen mucha historia judía. Aquí visitamos la Iglesia de Santa María, también conocida como Iglesia Colgante, erigida en el siglo IX y en la cual vivio el Papa ortodoxo.

Visitamos también la Iglesia San Sergio, donde se encuentra la cripta donde teóricamente vivio la Sagrada Familia durante su exilio en Egipto.

Ahí cerca se encontraba la Sinagoga Ben Ezra, donde dicen que encontraron a Moisés cuando la madre lo dejo en una canasta en el río para evitar ser asesinado junto a todos los niños recién nacidos por orden de Herodes.

Al la mañana siguiente visitamos la Gran Presa de Aswan, donde por motivos de Seguridad Nacional no se podían grabar vídeos, aunque extrañamente si se podía sacar fotos. Esta presa se construyó para evitar las inundaciones que se generaban cuando se desbordaba El Nilo y al momento de su creación se generó el lago artificial Nasser, apellido del presidente que la mando construir en 1956.

Esta represa y su lago generaron un problema al inundar los alrededores y sumergir completamente antiguos templos nubios. Por ello, varios templos debieron ser trasladados a zonas cercanas. Este fue el caso del templo de Filai, ubicado en una isla con forma de ave con las alas abiertas (forma que representa a la diosa Isis, símbolo de protección divina).

En este punto nos subíamos a un crucero por El Nilo durante 5 días. Esa misma tarde dejamos el crucero hacer un recorrido por el río en una faluca, antigua y pequeña embarcación a vela. Paramos en una playa, donde aprovechamos para bañarnos en el famoso Nilo.

Desde ahí nos dirigimos a un pueblito nubio. Fuimos a un pequeño colegio donde un profesor nos enseñó el alfabeto nubio y a contar hasta 10.

A continuación visitamos una casa de una familia nubia para ver cómo vivían. Allí mismo tenían unas jaulas donde criaban cocodrilos, como atractivo turístico y para venderlos por su piel. Había unos chiquitos de unos pocos días y otros de un tamaño suficiente para asustar.

Volvimos al crucero que zarpo mientras comíamos. No pudimos dormir mucho ya que al otro día nos despertamos 2 am para tomarnos un bondi de 6 horas hasta el templo de Abu Simbel. Este templo fue construido durante el mandato de Ramses II, que gobernó durante 67 años. Las estatuas de la entrada tienen unos 4 metros de altura.

El templo seguía la misma lógica de los templos egipcios, en el primer salón se ven imágenes del faraón luchando, venciendo a sus enemigos. En el segundo se ve al faraón adorando a los dioses y en el vestíbulo final estaba el santuario. A diferencia de otros faraones que se decían representantes de Dios, Ramses II se presentaba a si mismo como un dios. En este templo fue agregando su figura como un dios para sutilmente convencer al pueblo de que lo era. Como broche, su arquitecto ideó una jugada maestra que consistía en traerle al dios Ra (el dios Sol) a su templo. Pero no de cualquier forma. Solo dos días por año, el día de su nacimiento y el de su coronación, el sol llegaba hasta el vestíbulo atravesando las dos primeras salas para iluminar la cara de Ramses II. Esta joya arquitectónica de la antigüedad no pudo ser replicada con la misma exactitud con las técnicas modernas cuando debieron restaurarlo e instalarlo en un nuevo lugar luego de la inundación generada con la creación de la Gran Presa de Aswan.

Volvimos al crucero a almorzar algo y a la tarde fuimos a conocer el templo de Kom Ombo, donde se veía un nilometro (media el nivel del Nilo). Este templo estaba dedicado al dios Sobek, representado con cabeza de cocodrilo. Por ello, se cree que mantenían un cocodrilo vivo como encarnación del dios y cuando esté moría lo momificaban con gran pompa y buscaban un nuevo reemplazante. Al lado del templo estaba un pequeño museo donde mostraban los cocodrilos momificados que encontraron en dicho templo.

De noche fuimos al templo de Karnak en Luxor a ver un show con luces que explicaba la historia del templo, cuya construcción se llevó a cabo durante 2000 años. Fue increíble recorrerlo de noche porque su inmensidad era aún más impactante que de día.

Al otro día tocaban templos nuevamente. Aunque llegaba el punto que parecían demasiados templos, siempre había algún detalle nuevo que nos llamaba la atención. Visitamos el Habu temple, un templo que aún conserva los colores originales a pesar de haber sido construido hace miles de años.

A continuación fuimos al Valle de los Reyes, donde se encuentran varias tumbas de distintos faraones. Después de adentrarnos varios metros bajo tierra, nos encontramos con magníficas ilustraciones que aún conservaban los colores. Desde acá nos dirigimos al templo de Karnak otra vez pero ahora de día, un templo al que cada faraón le iba agregando su propia impronta con distintas obras.

Por último visitamos el templo Luxor, templo hermano de Karnak y que estaba conectado por la vía Esfinge de 3 kilómetros de longitud.

En este templo se encontraban representadas tres religiones. Era un templo antiguo egipcio, que durante unos años los cristianos perseguidos habían reformado para practicar su culto. Años después, sin darse cuenta que existía este templo, construyeron una mezquita encima.

Con esto nos despedimos del crucero por El Nilo y de los templos egipcios. Egipto es la cuna de la civilización, tiene muchísima historia y muchas cosas interesantes por conocer. Lamentablemente hoy en día, debido a los actos de terrorismo que ha sufrido, el turismo ha mermado de forma considerable. Esto se nota en que no se ven casi turistas y que los vendedores están desesperados por vender. Tal vez la situación no es tan grave como se muestra en los medios occidentales, pero esto no evita que la gente se sienta sugestionada y deje de ir.

Los últimos días los pasaríamos en Sharm-El-Sheik, un paraíso que no sabíamos que existía. Acá nos dedicamos a tomar sol, nadar y hacer buceo.

El buceo fue uno de los que más nos gustó. La visibilidad era increíble, los colores muy llamativos y la fauna marina abundante.

Max quedó tan copado que decidió hacer un segundo buceo, esta vez para visitar el S.S. Thistlegorm, un barco de carga británico (curiosamente había pasado alguna vez por Argentina a cargar granos) bombardeado por dos aviones alemanes durante la II Guerra Mundial. Lo que lo pone en el top10 de buceos del mundo es que se hundió con toda su carga intacta. Hoy en día es posible ver las motos, camiones y locomotoras que transportaba en perfecto estado. La primer inmersión fue para ver el barco por afuera y aclimatarse a las fuertes corrientes. Aquí vimos las locomotoras, la zona donde había impactado la bomba, la ametralladora antiaérea y el pez león que con su veneno puede provocar náuseas y problemas respiratorios a los humanos, aunque normalmente no son mortales. Son muy territoriales y actualmente están eliminando varias especies autóctonas en distintas partes del mundo donde no tienen un depredador natural.

En la segunda inmersión vimos las motos, camiones y la cabina del capitán además de distintos especímenes acuáticos.

Al par de días abandonamos este paraíso para seguir viaje hacia Jordania e Israel.

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